lunes, 22 de abril de 2013

Reto pañalero (2)

Comenzamos el reto.

Mi stash para esta semana consta de:
- 10 gasas de algodón 100%
- 6 predoblados de algodón tamaño recién nacido.
- 6 predoblados de algodón tamaño grande.
- 2 absorbentes extra de bambú.
- 4 cobertores de PUL (poliuretano laminado), que hacen el papel de impermeables.
- Forros polares lavables que se colocan entre el pañal y el culete para hacer un efecto "siempre-seco" (yo compré una manta de micropolar del chino y la recorté, obteniendo unos 15 forritos).
- Una pinza snappi para sujetar las gasas.

DÍA 1

 Mi experiencia de ayer con las gasas fue excelente, aguantaron unas 4 horas. Yo suelo hacer el plegado en cometa.

Aquí un vídeo de cómo hacer 9 plegados diferentes de gasa cuadrada:

http://www.youtube.com/watch?v=J9fWDPzQ2ew


 El predoblado grande también aguantó 4 horas, pero cuando se lo quité no estaba completamente mojado por atrás, por lo que quizá hubiera aguantado una hora más. No hubo fugas.

  Por la noche usé un todo en 2 de bambú. No me atreví a usar pañal cuadrado porque el bebé es muy chiquito y se despierta muchas veces en la noche. Y si las noches ya son malas... no quiero imaginar si además le tengo que cambiar la ropa. De todos modos, no pasará esta semana sin que pruebe el predoblado grande reforzado con el absorbente extra de bambú, para ver si es suficiente.



  DÍA 2

 Seguimos igual. Las gasas me aguantaron y no calaron a pesar de que estuvimos bastante tiempo en la calle. porteando. El predoblado ha llegado a aguantar hasta 5 horas sin refuerzo adicional. 
Por la noche tuvimos fuga con el todo en 2 de bambú. Creo que al ser unitalla en un bebé tan pequeñito no le ajusta bien. Me estoy planteando utilizar otros sistemas, como el de ajustado de bambú de talla pequeña + cobertor con refuerzo para las noches. 

DÍA 3, 4 Y 5

 Sin cambios con respecto a los días previos, excepto que por la noche usé desechables, para que el nene no esté incómodo. Tengo pendiente usar el predoblado con refuerzo de bambú. He de decir que una de las noches también tuvimos fugas con el desechable, así que parece que mi bebé es un supermeoncete, porque el pañal estaba a tope.

DÍA 6

 Asistimos al record mundial de cambio simultáneo de pañales de tela. 42 familias pañaleras en un hotel céntrico de Madrid (aunque las reuniones eran en varios puntos de España). Nos recibieron con una bolsa con un pañal (a mí me tocó un pop-in de nueva generación de color lila, más bonitoooo. Pero había grovias, piriukis...) y con propaganda y muestras de jabón ecológico. 

 Tras el cambio, se sortearon diversos productos, a mí no me tocó nada, ohhhhhh.

 La conclusión de la semana ha sido buena. Supongo que para el año que viene, con un niño de 1 año y mucho más meón, el reto de las gasas será mucho más interesante. 

domingo, 14 de abril de 2013

Reto pañalero

  





  Con motivo de la Semana Internacional de los pañales de tela, del 15 al 21 de abril del 2013, el peque y yo nos unimos a la iniciativa de la utilización durante la misma de los pañales más sencillos que existen, los que utilizaban nuestras madres y abuelas: las gasas y los pañales cuadrados.

  La idea surge de la necesidad cada vez más creciente de disminuir el impacto ecológico que los pañales desechables causan a los largo de la vida pañalera de un niño (tardan en degradarse completamente unos 500 años) y de demostrar que con los pañales de tela sencillos el ahorro económico es muy importante y son fáciles de utilizar. Por favor, que nadie se crea que los vamos a lavar como nuestras abuelas, en el río y a la piedra: se pueden meter a la lavadora.

  Estos pañales de gasa y predoblados conforman la parte absorbente del pañal, que ha de cubrirse con una tela impermeable (véase PUL, lana o polar), para no calar la ropa del bebé. 

  Las normas de utilización durante la semana son éstas:


- Utilizar pañales de gasa o cuadrados/predoblados, desde la mañana del día 15 hasta la noche del día 21 de abril de 2013

- Se pueden utilizar forros lavables/desechables así como un absorbente extra si lo requiere tu bebé.

- Por la noche se puedes utilizar un pañal nocturno diferente si lo deseas, aunque sería ideal que al menos una de las noches se intentara un predoblado o pañal de gasa con absorbente para comentar tus impresiones.

- Se puede, por supuesto, utilizar la lavadora y secadora, aunque recomendamos secado al aire libre.

- Se pueden utilizar tantos pañales como se necesiten, no hay límite de cantidad.

-  Se debes compartir en este blog (http://bebesnaturales.com/panales/?page_id=129 )  tu experiencia diaria con las demás participantes.

- Al final de las semana, completar un breve cuestionario para valorar la experiencia. Los datos servirán para dar a conocer un resumen de vuestras impresiones generales.

  Además de este reto tan interesante, que intentaré reflejar diariamente en mi blog, el sábado 20 de abril se ha organizado la lucha para conseguir el Record Mundial de Cambio Simultáneo de Pañales de Tela.

Toda la información de este evento, aquí:




¿Os animáis?

miércoles, 10 de abril de 2013

Enfermedad Celiaca y Lactancia Materna

  Con motivo del VII Congreso Nacional de Lactancia materna se revisaron varios temas interesantes relacionados con la misma. Uno de ellos fue su relación con el desarrollo de Enfermedad Celiaca.

  Lo transcribo de este maravilloso blog:

http://www.unamaternidaddiferente.com/2013/03/enfermedad-celiaca-y-lactancia-materna.html?m=1

  Enriqueta Román revisó, durante su intervención en el VII Congreso Español de Lactancia Materna, la evidencia científica sobre la relación entre la enfermedad celiaca y la lactancia materna. Definió la enfermedad celiaca como un trastorno sistémico mediado inmunológicamente, provocado por la ingestión de gluten en individuos genéticamente susceptibles, y caracterizado por la presencia de una combinación variable de síntomas clínicos que responden a la retirada del gluten de la dieta, de anticuerpos específicos de la enfermedad, de haplotipos HLA-DQ2 y DQ8 y de lesión de la mucosa intestnal.

  La EC tiene una alta prevalencia (1-2% de la población occidental) y se desarrolla en sujetos genéticamente predispuestos como consecuencia de la exposición al gluten. Aún así, hay otros factores genéticos y ambientales que hacen que la enferemedad se exprese solo en el 4% de las personas genéticamente predispuestas.

  Entre los factores extrínsecos o ambientales que influyen en el desarrollo o no de la EC, la alimentación en el primer año de vida es un factor muy importante, con especial atención a dos aspectos fundamentales:
- Momento de la introducción del gluten.
- Lactancia materna.

  En cuanto a la relación entre la EC y la lactancia materna, Román señaló que hoy en día hay un cierto consenso sobre el efecto protector de la lactancia materna frente a la EC, sobre todo si el gluten se introduce poco a poco y mientras se mantiene la lactancia materna.

  Los posibles mecanismos por los que la lactancia materna podría facilitar esa tolerancia serían los siguientes:
  La continuidad de la lactancia materna reduciría la cantidad total de gluten ingerida.
  La leche materna contiene sustancias con actividad inmunomoduladora en la mucosa intestinal, a través de su efecto específico supresor en células T. En este sentido, los recientes resultados del estudio Proficel establecen que los perfiles de subpoblaciones linfocitarias podrían ser modulados por las prácticas de lactancia, con un efecto inmunomodulador positivo de la lactancia materna en los niños con riesgo de desarrollar la EC.
  Los anticuerpos IgA de la leche materna podrían disminuir la respuesta inmune frente al gluten.
  Con la lactancia materna disminuye la incidencia de infecciones gastrointestinales, que son conocidas por contribuir a la patogénesis de la EC.
  Posible efecto beneficioso de posponer la introducción de la leche de vaca.

  En cuanto a los distintos estudios científicos al respecto, Román repasó algunas de las publicaciones más relevantes, como una revisión de 2004 que encontró que la lactancia materna disminuiría el riesgo de presentar la enfermedad.

  Por otro lado, en un meta-análisis de 2006, las conclusiones apuntan que la introducción del gluten coincidiendo en el tiempo con la lactancia materna reduciría en un 56% el riesgo de sufrir la enfermedad celiaca.

  Uno de los principales estudios “informales” sobre la relación entre lactancia materna y enfermedad celiaca es el derivado del estudio de la conocida como “epidemia sueca de EC”, un momento en el que se multiplicó por cuatro la incidencia de la enfermedad celiaca.

  El análisis de las circunstancias en las que se produjo esta epidemia desveló que podría haberse derivado de un cambio en las recomendaciones de alimentación que hizo que creciera el porcentaje de lactantes en los que se introdujo el gluten en grandes cantidades después de la retirada de la lactancia materna.

  Hay muchos estudios diferentes que confirman el efecto protector de la lactancia materna para el desarrollo de la enfermedad celiaca. Por eso, algunos científicos se preguntaron si realmente la lactancia materna previene la enfermedad o simplemente supone un retraso en el desarrollo de la misma. En un estudio al respecto se encontró una disminución significativa de EC en niños con introducción más precoz del gluten, mientras se mantenía la lactancia materna. Esa protección se mantenía durante los 12 primeros años, con lo que no era un retraso en los síntomas, sino que se confirmó su efecto protector.

  Por último, en una revisión sistemática de trabajos relacionando la alimentación en el primer año y la prevención de la EC, las conclusiones apuntan que para disminuir el riesgo de enfermedad celica parece razonable evitar la introducción precoz (antes de los cuatro meses) o tardía (después de los 7 meses) del gluten, teniendo la precaución de introducirlo de forma gradual y manteniendo la lactancia materna al menos hasta un mes después de la introducción.

domingo, 10 de febrero de 2013

Gorro y calentadores de ganchillo

Para los fríos polares nada mejor que abrigarse bien.






A bebé le he confeccionado a ganchillo un gorro y unos calentadores. El material es acrílico 100%, pero muy suave y calentito. La flor que adorna en verde se cose después, una vez tejida.

El gorro está hecho a punto medio doble, y los calentadores a punto enano, para que quede más tupidito y no se filtre el aire.

La idea del gorrito la he sacado de esta página:

http://stitch11.com/0-3-month-elf-hat/


Podéis ver cómo se hace el punto enano aquí:


Y el punto medio doble, aquí:




¡Espero que os guste!


sábado, 2 de febrero de 2013

Se acerca el momento

  Se acerca despacio, semana a semana percibo cómo creces, cómo te mueves, cada vez más pausado, con escaso espacio para estirar tu pequeño cuerpecito.
  Se acerca la euforia, la excitación. ¿Cómo serás? En mi útero sólo está mi corazón, mi respiración, el sonido del agua en el que te meces, y quizá el grito de tus hermanas pululando alrededor, que también sienten que el momento se aproxima. Fuera, está otro ritmo, el sonido, la luz fotónica del Sol, el gusto a leche rica, el tacto amoroso del piel con piel.
  Aquí te esperamos, con los brazos abiertos. Llegas en un momento muy especial, a llenar esta casa de luz. Te va a gustar tu familia, es una familia muy divertida: te queremos desde antes de que fueras engendrado, desde antes de que tu papi y yo nos conociéramos.
  Te recogeremos y cuidaremos con todo el amor, e intentaremos que tu existencia en este mundo sea dichosa.
  No tardes, tómate tu tiempo. Sincronicemos nuestros corazones. Te esperamos.



martes, 25 de diciembre de 2012

Falafel (para 3 personas)

INGREDIENTES

- 220 gr. de garbanzos remojados durante toda la noche.
- 1 cucharada de perejil picado.
- 1/2 cebolla picada.
- 1 diente de ajo majado.
- 1 cucharadita de comino.
- 1/2 cucharadita de cilantro.
- 1/4 de cucharadita de levadura química (opcional).
- 1 cucharada de agua.

  Se machacan todos los ingredientes mezclándolos bien, para que quede una masa con una textura que permita moldearla con las manos sin que se deshaga. Se deja reposar durante 30 minutos tapada en el frigorífico.

  Yo le doy forma de filete ruso, pero se le puede dar también forma de bolitas.

  Freír con abundante aceite caliente.

  ¡Y a disfrutar!



lunes, 24 de diciembre de 2012

Vaya tela

  Como sabéis, quedan menos de 10 semanas para que nazca mi tercer retoño. 



  Siempre he sido considerada una "rarita" en mi entorno, por diversas razones que se salen de la "norma". 


  Cuando cumplí 18 años comencé a interesarme por el vegetarianismo, con las dificultades que esto conlleva viviendo en casa de una familia tradicional. Cuando me independicé, fue mucho más fácil, pero, ojo, costó lo suyo.  Posteriormente, fui madre joven. Sí, con 27 años decidimos embarazarnos de nuestra primera hija. Una decisión muy personal, tomada con conciencia y deseo absolutos. Fuimos los primeros de nuestro entorno. El estilo de crianza nació con ella, un poco guiados por nuestro instinto y fuera de los convencionalismos sociales: crianza con apego, colecho, lactancia materna prolongada y a demanda, porteo, educación consciente...


  Después nos mudamos a las montañas, cual ermitaños, ¡para qué queremos más! ¿pero os vais a vivir allá tan lejos sin tener coche? ¡dos semanas vais a aguantar! Pues yo sigo sin coche, oiga, y ya llevo cuatro años viviendo aquí. Y me apaño fenomenal, el abono transporte te lleva a cualquier sitio, incluso al trabajo. Y la bicicleta de montaña, ni te cuento. Te permite perderte entre los Pinares de Gaia y a la vez ponerte en forma. Es que esto de abogar por una vida más sostenible es de progres, ya se sabe, que volvemos a lo de antes: que si el huerto, que si las gallinas, que si la estufa de leña, que si hacer el pan y los yogures en casa...



  Pues bien, si nos parecía poco, ahora la "loca de la pradera" ha decidido pasarse a los pañales de tela. ¡Vaya tela! ¿Pero no es mucho trabajo, con tres hijos y currando? ¡Con lo que hemos evolucionado gracias a los pañales desechables! Pues sí, hemos evolucionado. Pero a veces ir hacia delante significa dar un paso atrás, y expongo mis razones.




- Motivos ecológicos: un bebé gasta alrededor de 125 pañales al mes, lo que equivale, en España, a un campo de fútbol lleno hasta 10 metros de altura cada mes. Tardan entre 200 y 500 años en degradarse. En algunos municipios del Reino Unido, se subvencionan los pañales de tela para evitarse el tratamiento de estos residuos. En E.E.U.U. se generan 82000 toneladas de plástico anuales, y se talan 250000 árboles para hacer pañales desechables. De todo ello, sólo el 40% es biodegradable.



- Motivos económicos: actualmente,  los pañales desechables se consideran artículo de lujo y están gravados con un 21% de IVA. Por tanto, el ahorro desde nacimiento hasta que el niño deja el pañal, alrededor de los 3 años, puede ser de cerca de 2000 euros en total y por niño. Sin descontar que se pueden reciclar para los siguientes hijos e incluso vender de segundo culete una vez se para la fábrica de hacer niños. Hace unos años, cada familia recibía una ayuda de 2000 euros, que han retirado por la "crisis·.

- Motivos de salud: no he encontrado evidencia científica al respecto, pero el saber popular dice que se dejan antes los pañales de tela que los desechables, ya que el bebé nota antes la sensación de mojado o sucio. Yo en esto tengo mis dudas, pues el control de esfínteres se relaciona con la maduración neuropsicológica del niño. Sí que es cierto que la tela de materiales naturales provoca menos eritema del pañal. Además, si se caen de culo, están almohadillados.

- Motivos estéticos: indudablemente, ¡son mucho más bonitos!

  Por supuesto, tienen sus desventajas:

- Inversión inicial: al nacimiento, los bebés hacen mucho pis, pero poca cantidad, por lo que hay que cambiarlos con mucha frecuencia. Por tanto, para tener pañales suficientes, hay que hacerse con una buena reserva. Así, al principio el desembolso es mayor (aunque hay opciones económicas), aunque después los amortices de sobra.

- Son menos absorbentes: se han de cambiar más a menudo. Esto se suele arreglar añadiendo más capas de absorción (los llamados insertables) de distintos materiales: algodón, bambú, cáñamo, microfibra... Para que no haya fugas indeseadas, sobre todo durante la noche.

- Abultan más: necesitas ropa de tamaño mayor para que les quepa este colorido culete.

- Hay que lavarlos: para eso está la lavadora, afortunadamente. Se van acumulando en un cubo con tapa y se lavan cuando haya suficientes, con poco jabón y sin suavizante. Por ello, los pañales de tela más utilizados son los que tienen varias capas, porque se lavan por separado y se secan antes.

  Bueno, pues creo que esto es todo. En otro post hablaré de los tipos de pañales de tela para que alucinéis con la variedad y el gusto.

  Imaginaos, entre el fular, la teta y los pañales de tela...¡directa al infierno social!