Se acerca despacio, semana a semana percibo cómo creces, cómo te mueves, cada vez más pausado, con escaso espacio para estirar tu pequeño cuerpecito.
Se acerca la euforia, la excitación. ¿Cómo serás? En mi útero sólo está mi corazón, mi respiración, el sonido del agua en el que te meces, y quizá el grito de tus hermanas pululando alrededor, que también sienten que el momento se aproxima. Fuera, está otro ritmo, el sonido, la luz fotónica del Sol, el gusto a leche rica, el tacto amoroso del piel con piel.
Aquí te esperamos, con los brazos abiertos. Llegas en un momento muy especial, a llenar esta casa de luz. Te va a gustar tu familia, es una familia muy divertida: te queremos desde antes de que fueras engendrado, desde antes de que tu papi y yo nos conociéramos.
Te recogeremos y cuidaremos con todo el amor, e intentaremos que tu existencia en este mundo sea dichosa.
No tardes, tómate tu tiempo. Sincronicemos nuestros corazones. Te esperamos.